Cali con el agua al cuello; lecciones aprendidas.

“En abril aguas mil y en mayo hasta romper el sayo” dice el tradicional refrán referido a la época de lluvias. Las últimas dos semanas (05/24) la ciudad atestiguó dos tormentas tropicales, de alarmantes consecuencias, las cuales rebozaron la capacidad de evacuación de aguas lluvias. Curiosamente ambas, la primera el 15, y la segunda ocho días después, localizadas en el sector del norte de la ciudad, desde Granada pasando por Menga. El régimen de lluvias en época normal para el mes oscila entre 150 y 250 milímetros. En esta ocasión ambas superaron los 100 milímetros caídos en espacios no superiores a tres horas, acompañadas de vientos huracanados con velocidad de 70 km/h., fenómeno natural sin precedentes recientes. De ambos episodios nos quedan varias lecciones aprendidas. La primera y más importante es gratitud a la iniciativa de Carvajal S.A. en la planificada reforestación de los cerros de Altos de Santa Mónica. Además de proteger ...