Colombia ha sido tradicionalmente un país donde la ingeniería civil se ha destacado por obras de envergadura en su agreste topografía. Los ricos yacimientos de caliza impulsaron la industria cementera. El abundante material de rio, piedras, grava y arena concedían el complemento ideal para crear y utilizar, en obras de infraestructura, puentes y viaductos. Obras en concreto como el puente sobre el rio Chinchiná, diseño de Doménico Parma Marre, el viaducto Cesar Gaviria Trujillo en Pereira, el puente Alberto Pumarejo en Barranquilla y el reciente inaugurado Viaducto Provincial en Bucaramanga son algunas obras que combinan creatividad y belleza a los difíciles entornos de la topografía colombiana. El crecimiento vehicular de las ciudades ha demandado obras de infraestructura para la movilidad urbana, volcada hacia el diseño de soluciones viales con cruces a desnivel. La ingeniería local recibió complacida el desafío y empuñó su esfuerzo en dotar las ciudades con excelentes obras...