Vergüenza universal

La toga fue prenda de la antigua cultura romana como símbolo supremo del desarrollo de sus patriarcas, senadores y ciudadanos de bien, prohibida su uso a los criminales condenados. Con el paso del tiempo la distinción de la vestimenta se extendió como símbolo de finalización de etapas educativas escolares y universitarias en reconocimiento hacia su responsabilidad de ciudadano letrado, forjador de una sociedad de prístinos principios. En los países occidentales, y Colombia no es excepción, su uso se limita al respeto, honor, reconocimiento, formación, preparación, rectitud y transparencia, que merecen abogados, jueces, fiscales y magistrados, en momentos de proferir justicia. Los recientes acontecimientos del conocido “ cartel de la toga ”, donde jerarcas de los altos tribunales y cortes, usaron su investidura para favorecer providencias y sentencias a cambio de favores económicos es la máxima degradación del ser humano, convertidos en cómplices de la rampante corrupció...