¿Quién impondrá autoridad?

La destruida infraestructura vial de la ciudad ha venido afectando y empeorando el comportamiento de peatones, motociclistas, bici usuarios y conductores de vehículos, tanto particulares como de servicio publico. A este fenómeno se le adiciona la fragilidad del sistema de transporte masivo, igualmente devastado por los vandálicos aconteceres de los demenciales paros de abril y mayo. La falta de autoridad de la administración del alcalde Ospina ha sido factor fundamental en la anarquía que la ciudad vive. No solamente existe un irreverente y desafiante irrespeto por los bienes públicos, sino que las vías se han convertido en escenarios de pendenciaras manifestaciones. Grupos de desadaptados ciudadanos bloquean vías, realizan peajes ilegales, roban bicicletas, vandalizan vehículos a plena luz del día ante la invalidez policiva. Hordas de motociclistas en caravanas atemorizan la convivencia pacifica en las vías. Hechos bochornosos de disparos al aire, como si se tratar...