Nos equivocamos en la estrategia narrativa empresarial

“Repite una mentira con suficiente frecuencia y se convierte en verdad”. Esta icónica frase atribuida al nazista Joseph Goebbels, me atrevo a expresar, jugó papel significativo en el resultado de la jornada electoral que eligió Gustavo Petro presidente. Las más de cuatro décadas de la voz opositora de Petro, señalando la clase empresarial como responsable de las dificultades que aqueja la nación, hizo carrera. No en vano las nuevas generaciones que agitaron banderas de inconformismo y violentas protestas acuñaron en su léxico mentiras convertidas en realidad. El sector empresarial colombiano, quizás por la cultura de humildad arraigada en nuestras creencias, se han sentido vergonzantes de su propia riqueza. Pero no es así. El emprendimiento, libertad individual, creatividad y riesgo inherente a emprender aventuras empresariales, forman parte de la creación de riqueza, como también se asumen perdidas ante las adversidades. Aquella que dinamiza la economí...