Dia sin carro, un fútil argumento

Desde hace más de dos décadas, los alcaldes capitalinos Mockus y Peñalosa, consideraron, desde el punto de vista filosófico y académico jornadas del día sin carro con el fin de concientizar la población sobre el impacto del tráfico automotor en la movilidad, contaminación y seguridad. Los alcaldes de otras ciudades copiaron la iniciativa, convertida en fantasmales jornadas pedagógicas. Tristemente el fundamento jamás ha sido acompañado con verdaderas políticas de estado que perduren en el tiempo. La movilidad de la ciudad de Cali es caótica. El sistema de transporte masivo es ineficiente. Ante esta realidad, la población ha tomado decisiones de solucionar su movilidad, en forma individual, resultante en la proliferación inusitada del parque automotor. Los alcaldes, en vez de dedicar esfuerzos en un Plan Maestro de Movilidad, han preferido agachar la cabeza y dar la espalda al fortalecimiento de las diferentes modalidades que conforman la movilidad. Desde hace...