¿Qué nos pasó?
Hace unos días, unos amigos me sugirieron dictar una charla sobre el desarrollo político, social y económico de Singapur desde su independencia, en 1959. El hecho de que, en setenta años, el país haya pasado de niveles de pobreza absoluta a convertirse en una potencia global del primer mundo resulta fascinante. Su ingreso per cápita, que era de 700 dólares estadounidenses anuales en 1959, se aproxima hoy a los 100.000 dólares, una cifra superior a la de Estados Unidos, a la de varios países europeos y a la de los países asiáticos. Este proceso estuvo acompañado de un crecimiento sostenido, cercano al 10 % anual durante setenta años, lo que propició un desarrollo uniforme. Mientras preparaba la charla, tras asistir a la cumbre mundial de ciudades que tuvo lugar en junio, en la que participaron 180 ciudades y se presentaron testimonios sorprendentes de desarrollo, empecé a reflexionar sobre los pilares fundamentales del crecimiento y del milagro singapurense. Nostálgic...