Un Amargo Café

Dice la leyenda, que un pastor, de nombre Kaldi, observaba con curiosidad que cuando sus cabras se alimentaban con los frutos rojos de un arbusto silvestre, en las tierras altas de la antigua Abisinia, hoy Etiopia, renovaban con brío sus energías. Llevó los frutos al monasterio cercano y los monjes prepararon una bebida con los granos y el efecto permitió mantenerlos despiertos durante los oficios nocturnos. En el siglo XV y XVI la bebida se propagó en el mundo árabe y Egipto. Su vivificante efecto, estimulaba la conversación, el intelecto y el compartir con amigos, dando lugar a la apertura de incipientes sitios de encuentro popularizando las cafeterías o “cafés” que hoy conocemos. Los mercaderes venecianos introdujeron el grano y el concepto a Europa y de ahí al mundo entero. El arbusto encontró su mejor desarrollo en escarpadas zonas montañosas tropicales ubicadas entre los mil y 2 mil metros de altura. Finalizando el siglo dieciocho llegó a Colombia y se desarrolló su c...